Mucha carne, pocas frutas, verduras y legumbres, una alimentación poco equilibrada. Así comienza el reportaje del País sobre comedores escolares publicado el día 20 de noviembre. En este texto se hace referencia al Libro blanco de la alimentación escolar, elaborado por pediatras, nutricionistas y dietistas, que analizan las carácterísticas de los menús escolares. Para la elaboración de este libro se han basado en la encuesta realizada durante el curso 2005-2006 en 33 colegios de España.
Las conclusiones que se puden sacar es que en general los menús son ricos en proteínas y pobres en fibra. Es importante incluir alimentos variados, que cubran las necesidades diarias calóricas de forma equilibrada. Hay que disminuir la cantidad de carne sobretodo la de cerdo. aumentar el consumo de verduras y hortalizas, aconsejando como postre fruta. Es complicado llevar a cabo estas recomendaciones por la falta de personal especializado que vigile las dietas de los comedores.
El objetivo de una dieta equilibrada en los colegios es prevenir patologías futuras relacionadas con la nutrición. Para ello hay que centrarse en la educación, fomentando los hábitos alimentarios sanos.Las charlas formativas sobre nutrición equilibrada para padres, empleados de comedores escolares y profesorado son una buena manera de lograr este objetivo. Educar en hábitos alimentarios sanos no es sólo labor de los centros escolares, en casa los niños deben seguir una dieta adecuada para su salud. Es importante concienciar a los padres.
Queda claro que para llevar un mejor control de los comedores escolares y favorecer nuevas conductas alimentarias, hay que invertir dinero y pagar a personal especializado como los dietistas, necesarios en todos los centros de restauración colectiva. Son profesionales capacitados para elaborar menús adecuados y equilibrados. Con el tiempo su contratación será obligatoria en estos centros.