Cuídate un poquito es el nombre que ha recibido el programa para inculcar hábitos nutricionales adecuados a los más pequeños.
El pasado 13 de diciembre más de 350 niños de educación primaria de los colegios públicos de la provincia de Valladolid participaron en el primer encuentro de escuelas rurales agrupadas, según publicó El Norte de Castilla.
El encuentro tuvo lugar en las instalaciones deportivas Pablo Cáceres, donde los alumnos tuvieron la oportunidad de aprender a comer sano y realizar otras actividades como juegos deportivos. Estas actividades las coordinaron cinco estudiantes de Magisterio, que colocaban distintos adhesivos a los niños a cambio de una fruta. La jornada terminó enseñando a los pequeños la importancia de una buena higiene bucal, enseñándoles a lavarse los dientes.
Está claro que la mejor etapa para inculcar hábitos saludables es la infancia. Si los niños adquieren una buena conducta alimentaria en esta etapa, seguirán las pautas saludables a lo largo de su vida. Es el momento más óptimo para aprender, el desayuno debe incluir un lácteo, un cereal y fruta. Tanto el almuerzo como la merienda de los pequeños deben contener pan, fruta, zumos y sustituir la bollería y comida precocinada. El objetivo es evitar la obesidad infantil y mejorar su calidad de vida, dar más salud.
Es positivo que se celebren este tipo de encuentros, el problema es que debería contarse con la figura de un dietista que tiene los conocimientos necesarios sobre nutrición para formar a los más pequeños y no sólo con los maestros. Trabajando en equipo se conseguirán mejores resultados.